Cine y poesía: lecturas performáticas en la Semana Saco
La Semana del Audiovisual Contemporáneo de Oviedo se ha consolidado como uno de los encuentros más singulares del calendario cultural asturiano, reuniendo cineastas, músicos, artistas visuales y escritores en torno a una programación arriesgada y multidisciplinar. Dentro de ese universo de mezclas, la relación entre cine y poesía ocupa un lugar central, manifestándose a través de proyecciones acompañadas por lecturas en vivo, recitales filmados y performances que borran los límites entre la página escrita y la imagen en movimiento. La edición más reciente ha reforzado esta línea con una selección de sesiones que exploran cómo la palabra hablada transforma la experiencia cinematográfica, dialogando con el sonido, el ritmo y la presencia física del intérprete.
La iniciativa no surge como un apartado menor, sino como una de las columnas vertebrales del proyecto cultural que la Semana Saco viene desarrollando desde hace varias ediciones. A través de veladas temáticas, colaboraciones con poetas locales y nacionales, y la incorporación de archivos fílmicos en blanco y negro o material experimental, el festival propone una escucha distinta del audiovisual contemporáneo. Quienes se acercan a estas sesiones descubren que el verso, declamado o cantado, añade capas de significado a la imagen, y que la película, a su vez, funciona como una ventana abierta hacia territorios poéticos difícilmente accesibles por otras vías.
Los Cruces entre Palabra e Imagen: una Tradición Viva
La fusión entre cine y poesía cuenta con una genealogía rica que atraviesa el siglo XX y se proyecta hacia el presente. Desde los experimentos de las vanguardias históricas —con figuras como los surrealistas franceses que escribieron guiones cinematográficos, hasta los poetas-cineastas del movimiento letrista— hasta las video-creaciones contemporáneas, la búsqueda de un lenguaje común ha sido constante. En España, autores como Pere Gimferrer, Luis Cernuda o, en el contexto más experimental, poetas vinculados al underground madrileño, han explorado las posibilidades del cruce entre ambos lenguajes, sentando precedentes que la programación de la Semana Saco recoge con rigor y sensibilidad.
La lectura performática aporta una dimensión carnal que la pantalla sola no puede ofrecer. Cuando un poeta se sitúa frente al público y comienza a recitar mientras las imágenes fluyen detrás, se produce una triple temporalidad: la del filme, la del poema y la del instante irrepetible de la voz. Esta articulación fue teorizada por críticos como Pascal Bonitzer, quien habló del fuera de campo sonoro como espacio privilegiado de la significación cinematográfica. En las sesiones programadas por el festival ovetense, esa teoría se convierte en práctica viva, permitiendo que cada espectador construya su propia síntesis entre lo escuchado y lo visto.
Orígenes de las Lecturas Performáticas en el Marco del Festival
La Semana Saco nació con una vocación clara de tender puentes entre disciplinas, y las lecturas performáticas formaron parte de ese diseño inicial desde sus primeras convocatorias. Los organizadores entendieron que el público asturiano, acostumbrado a una rica tradición oral, respondería con entusiasmo a propuestas que integrasen la voz poética en la experiencia cinematográfica. Así, las veladas iniciales se construyeron alrededor de poetas vinculados al territorio, como los miembros del colectivo Ovidiario o autores de la Generación del 70 asturiana, cuyas obras dialogaban naturalmente con films de la nouvelle vague o del cine experimental europeo.
Con el paso de los años, la oferta se internacionalizó y diversificó. Poetas portugueses, italianos y latinoamericanos fueron invitados a declamar sobre films mudos restaurados, mientras que cineastas asturianos empezaron a producir piezas específicas para ser leídas en vivo. La sección que recoge este recorrido, accesible desde la página del festival, muestra cómo la programación ha evolucionado hacia formatos cada vez más arriesgados, desde recitales itinerantes por el casco viejo de Oviedo hasta instalaciones sonoras en las que el poema se fragmenta entre varios intérpretes.
Programación de la Edición Actual: Voces y Películas
La edición de este año presenta una selección cuidadosamente calibrada de sesiones en las que la poesía ocupa un lugar protagonista. Entre las propuestas destaca una velada dedicada a la obra de la poeta italiana Patrizia Cavalli, cuyos versos serán leídos en italiano y castellano sobre fragmentos de películas del realismo poético francés de los años sesenta. La elección responde a una intención clara: demostrar que la intensidad emocional de ciertos poemas encuentra su correlato visual en el tratamiento pausado de la mirada que caracterizó a realizadores como Rohmer o Truffaut.
Otra de las sesiones más esperadas reúne a poetas asturianos contemporáneos con films de archivo del NO-DO y del cine amateur local, generando un diálogo inesperado entre la memoria colectiva y la palabra viva. En este marco, la colaboración con entidades como el centro CNEMA ha permitido ampliar el catálogo de materiales disponibles y enriquecer la curaduría con títulos poco frecuentes en los circuitos comerciales. La jornada culmina con un recital al aire libre en el Parque de Invierno, donde los versos dialogan con el paisaje urbano ovetense y con las proyecciones mapeadas sobre las fachadas del entorno.
Artistas Invitados y Formatos de Colaboración
Los artistas que participan en estas sesiones proceden de trayectorias muy distintas, lo que enriquece las lecturas cruzadas. Poetas con una sólida carrera editorial se codean con performers vinculados al teatro físico, músicos experimentales que improvisan partituras vocales y cineastas que adaptan sus obras para ser recitadas. Esta diversidad responde a una voluntad programática: evitar la rutina y propiciar encuentros improbables que generen nuevas lecturas. El festival ha establecido alianzas con redes internacionales como el Slum Film Festival, lo que facilita el intercambio de propuestas y la circulación de artistas entre contextos muy diferentes.
Los formatos también varían. Hay veladas en las que el poeta lee desde un atril mientras la pantalla muestra imágenes mudas; otras en las que la voz se procesa electrónicamente y se mezcla con la banda sonora del filme; y algunas en las que el público participa activamente, convirtiendo la sala en un espacio coral. En ciertos casos, la lectura se convierte en una verdadera performance, con el cuerpo del intérprete integrando la composición visual de manera tan decisiva como la propia película. Esta polifonía de acercamientos es, para el equipo curatorial, una de las claves del éxito de público y crítica que ha cosechado la sección.
Espacios, Sonoridad y Dramaturgia de las Sesiones
La elección del espacio resulta determinante para el desarrollo de las lecturas performáticas. La Semana Saco ha experimentado con salas convencionales, pero también con escenarios alternativos: el teatro Filarmónica, los claustros del Museo de Bellas Artes de Asturias, e incluso espacios industriales reconvertidos en el entorno del antiguo matadero municipal. Cada uno aporta una acústica particular y una relación distinta entre el intérprete, el público y la imagen proyectada. Los organizadores subrayan que la escucha del poema cambia radicalmente cuando se realiza en una sala de butacas con buena insonorización o, por el contrario, en un espacio con reverberación natural donde la voz se funde con el ambiente.
La dramaturgia de cada sesión se construye con esmero. Se cuida la iluminación, las pausas entre proyecciones, la disposición del atril o la inclusión de elementos escenográficos mínimos. Todo está pensado para que el poema no funcione como mero acompañamiento, sino como contrapunto activo. La voz se sitúa a veces en el centro de la sala, otras queda suspendida en off sobre la imagen, y en ocasiones se desdobla en varias pistas simultáneas, generando una polifonía que dialoga con los planos sonoros del filme. Esta atención al detalle convierte cada velada en una pequeña obra total, irrepetible y profundamente ligada al momento en que acontece.
La Dimensión Educativa: Talleres y Formación
Una parte importante del trabajo del festival se orienta a la formación de nuevos públicos y a la capacitación de creadores emergentes. En este sentido, la Semana Saco ofrece recursos formativos que van desde la iniciación al lenguaje cinematográfico hasta talleres especializados en técnicas de montaje. Entre las iniciativas recientes sobresale este taller formativo, dedicado a la edición de vídeo con software libre y dirigido a jóvenes que deseen experimentar con herramientas abiertas sin las restricciones de los programas comerciales.
Las sesiones de cine y poesía funcionan también como aula abierta. Estudiantes de bachillerato y de la Escuela Superior de Arte de Asturias asisten a las veladas como parte de programas de educación audiovisual, y los encuentros con los artistas invitados sirven para reflexionar sobre la creación contemporánea. La organización complementa esta labor con masterclasses y coloquios en los que poetas, cineastas y programadores comparten sus métodos de trabajo, abriendo un espacio de aprendizaje que prolonga los efectos del festival más allá de sus fechas concretas.
Diversidad Digital y Proyección Exterior
El universo del festival no se limita a las salas físicas. A través de su portal de noticias y de sus canales digitales, la Semana Saco difunde artículos, entrevistas y materiales complementarios que prolongan la experiencia durante todo el año. Esta línea editorial abarca desde reseñas de las proyecciones hasta análisis en profundidad de los autores invitados, y se extiende a una variedad de contenidos digitales que reflejan la curiosidad ecléctica del equipo. Entre los artículos más visitados de la sección de noticias aparecen incluso propuestas insólitas como esta curiosa reseña, que ilustra la voluntad del portal de explorar intereses variados y atender las búsquedas más diversas de su audiencia lectora.
La proyección exterior del festival se apoya también en acuerdos con otras citas audiovisuales del calendario europeo y latinoamericano, lo que facilita la circulación de las piezas creadas específicamente para las lecturas performáticas. Algunas de estas colaboraciones han permitido que películas asturianas acompañadas de recitales viajen a certámenes en Italia, Francia o México, llevando la voz de los poetas locales a públicos muy lejanos. Este intercambio enriquece la programación futura, al tiempo que sitúa a Oviedo en un mapa cultural más amplio y diverso.
Si te interesa vivir la experiencia de cerca, consulta la programación completa y adquiere tus localidades a través de la página oficial del festival. Las plazas son limitadas y las sesiones suelen agotarse con rapidez, así que conviene reservar con antelación para no perderse estas veladas únicas donde el cine y la poesía se dan la mano bajo la mirada atenta del público ovetense.